Clases de canto
¿Qué hay mejor que cantar? Este "footing para el alma" no daña las articulaciones y alegra el corazón. Sentir mi cuerpo como origen de diversas resonancias y sonidos me ha inspirado durante treinta años. Para mí, cantar es una forma muy refrescante y económica de mejorar mi calidad de vida. Cada persona es diferente, cada persona suena diferente. Las clases de canto son una forma estupenda de conocer tu propia voz en su potencia más primigenia.
Mis alumnos cantan diferentes estilos, y nuestro objetivo común es dominarlos con una técnica sana que permita cantar tanto y tan bonito como sea posible, sin efectos de desgaste. A la recurrente afirmación "yo no tengo una voz bonita", respondo en fortissimo: ¡toda voz que fluye y vibra libremente es bonita!
Por lo tanto, opino con mucha convicción: ¡Cualquiera puede cantar!



















